
Libro que se disfruta de principio a fin por lo atractivo del periodo, pero sobre todo porque la narración es brillante, como cabe esperar de la mejor tradición inglesa. El foco se va moviendo todo a lo ancho de la Europa cristiana (o a punto de convertirse en tal), más menos entre los anos 900 y 1100. Puede parecer forzado el hito cronológico, pero tiene sentido en cuanto la fecha en si misma dio pábulo a todo tipo de especulación escatológica. La tesis es sugestiva: la sucesiva disgregación de los imperios cristianos en pequeños estados va fortaleciendo la única empresa con vocación ecuménica: la Iglesia, de manera que, a poco de empezado el segundo milenio, Europa queda más fragmentada políticamente que nunca pero al mismo tiempo unida irreversiblemente por el cristianismo. Aunque en las apretadas 400 paginas cabe mucho más: la relacion de los diversos Papas con los Emperadores cristianos, la creación del Reich o Imperio de Occidente, la ostentación del califato de Cordoba y varias decenas de argumentos mas. Y todo contado irreprochablemente, con gran claridad y elegancia. Muy recomendable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario